
Información y orientación espiritual
Somos una iniciativa privada que nace de la preocupación de un grupo de creyentes de convicciones cristianas, que,
sensibilizados por la problemática de las madres en gestación, que se
encuentran en una situación de vulnerabilidad psíquica y física para el
desarrollo feliz de su embarazo, optan por decisiones apresuradas y radicales
como el aborto, que termina la vida de otro ser humano, su propio hijo y que
pueden traerles consecuencias negativas perdurables durante su vida.
Esta es una
problemática que afecta a la comunidad local, ya que, al optar por el aborto
como una de las primeras instancias, ponen en riesgo su vida y da por desechada
la vida del bebé que lleva en su vientre. La mortalidad infantil en el vientre
materno es un flagelo que nos compete como ciudadanos colombianos y que debe
ser pensado e intervenido para su disminución, para que más niños, pueden
ejercer su derecho fundamental, que es la vida misma.
Hablamos de
mortalidad infantil porque de acuerdo al Código
del Menor (Decreto 2732 de 1989), en su artículo 5° dispone que, "todo
menor tiene derecho a la protección, al cuidado y a la asistencia necesaria
para lograr un adecuado desarrollo físico, mental, moral y social: estos
derechos se reconocen desde la concepción"; protección que se hace
explícita en cuanto al derecho a la vida del no nacido, cuando en su artículo
4° prescribe que, "todo menor tiene el derecho intrínseco a la vida y es
obligación del estado garantizar su supervivencia y desarrollo".
Por lo tanto, estamos protegidos y apoyamos el cumplimiento de la ley y
la constitución. Queremos velar por la mayor cantidad de vidas preservadas en
su etapa de gestación y también apoyar a la madre, para que dicho fin sea
respetado.
Queremos proveer INFORMACIÓN para las
madres, que les permita encontrar una voz de esperanza y soluciones a su
situación; de esa forma tomarán decisiones por ellas mismas, no basadas en la
desesperación o premura, sino en un acto consciente y responsable.
La crisis personal que viene con un embarazo no deseado, puede ser
abordada de manera diferente, no tiene que ser el aborto la única opción de una
madre desesperada. Cuando una mujer se enfrenta con una realidad de estas,
normalmente se haya sola frente a esa decisión. Por diferentes razones las
mujeres temen decírselos a sus compañeros o parejas, por temor al rechazo y si
son menores de edad, dependientes de sus padres, se enfrentan a la posibilidad
de ser abandonadas o afrentadas. Algunas mujeres en su desesperación, también
puede contemplar el suicidio cuando se encuentran en un estado de aturdimiento.